Y por si las moscas...

Los relatos coitales están registrados a nombre de la autora. Incluso los malos relatos. De lo que no sea ella quien escribe, se mostrará el nombre y de ser posible el link. Una vez aclarado el punto, y esperando que si copian algún escrito tengan la delicadeza de darle la autoría, pásenle y que siga el desgreñe.

martes, 27 de julio de 2010

Receta de cocina frustrada a las finas hierbas


Apenas empiezo a saborearte y ya me entran ganas de comerte
mordisquear tus orejas despacio
lamer tu cuello lentamente,
prepararte un aderezo con mi aliento
mezclar tu saliva con mis dedos.


Apenas empiezo a intuirte
y ya me entran ganas de servirte
un manjar de caricias y de halagos
invitarte a degustar mi condimento
sazonar con mis manos tu cintura
hornear el deseo a fuego lento.


Apenas empiezo a tramar la receta
cuando te deslizas con cautela hacia la mesa
y con la exquisita canela de tu boca
dispones ante mí la escapada.


Argumentas que hay exceso de alimento

y que mantienes una dieta muy estricta

me dejas rebosantes las manos de especias
y un desfile se inicia de pucheros y cazuelas.


El orégano previsto en tu mejilla
la pimienta salpicada en tu mirada
la vainilla extendida por tu nuca
la menta en tu piel y la mostaza.

El comino, el limón, la hierbabuena
el romero en tu frente,
en tus labios la salvia
el azafrán y el laurel
en tus hombros
por tus dientes el anís, la alcaparra.

Uno a uno los ingredientes que aguardaban tu llegada
retroceden a su lugar de origen y yo,
apenas me dispongo a iniciar la retirada

congelo en la memoria el menú del deseo
por si alguna vez te apetece paladearme

y a mí me entran ganas de evocarte

y es que apenas empiezo a conocerte

y ya siento el impulso de adobarte.

Gloria Bosch

No hay comentarios: